Tamizar

Abril 2024

Las obras de Anamaría Briede Westermeyer son viajes humanos de tacto, vuelo poético y flujos del inconsciente tan laboriosos y concretos como diseñar una casa en un papel o buscar la falla de un motor sin manuales. Surgen de tocar, dejarse llevar por el ojo y la mano, trazar, demarcar, señalar, glosar, diagramar, descartar, desplazar, sobreponer, velar y enfatizar formas, letras, palabras y movimientos con pensamientos libres, nunca mecánicos, aunque se hagan con máquinas, de escribir o fotocopiar por ejemplo. 

Las obras de Briede surgen de una relación única, mágica o magistral, entre la voz, la mano y la obra. Sus dedos a la vez pintan, dibujan, copian, superponen, desplazan y escriben. Lo hacen de manera rigurosa y pulcra, siempre con varios enfoques posibles, visuales y poéticos, pero están cruzados por lo sensorial, y funcionan muchas veces como activación, a veces efímera, de formatos precarios, leves, imprevistos, inimaginables con lógicas de espectáculo o de consumo inmediato.

Técnicas y materialidades en exposición

  • Cajas de luz.
  • Mecanografía sobre papel de libro reciclado.
  • Ceniza.
  • Objetos variados.
  • Video y performance.